Si trabajas por horas, el parte de horas firmado por tu cliente es lo que te permite cobrar. BonDepot lee ese parte, te presenta las horas para que las revises y las convierte en una factura, con el parte firmado adjunto como prueba.
Deja el parte firmado en una carpeta compartida de OneDrive o Google Drive, o súbelo. Sirve el formulario de tu propio cliente; no hace falta una plantilla especial. ¿Prefieres registrar tú mismo las horas? También puedes hacerlo directamente en BonDepot.
Salen las líneas de cada día, y BonDepot reconoce el cliente, el proyecto, quién hizo las horas y a qué mes corresponden. Si corriges una asignación, la aplicación lo recuerda para la próxima vez.
Lo que sale es una propuesta, no un hecho. Quien hizo las horas revisa las líneas y las acepta. Si el parte lleva un total, ves enseguida si las líneas cuadran con él.
Con un clic se convierte en un borrador de factura, aunque varias personas hayan trabajado para ese cliente. El parte firmado va adjunto. Tú la emites y la envías, con enlace de pago si quieres.
Un día de vacaciones, un curso interno, una tarde de reuniones: nada de eso aparece en el parte de tu cliente, pero sí forma parte de tu registro. BonDepot cuenta todas tus horas frente a tu jornada contratada, calculada cada mes según los días laborables. Si te tomas un día libre, esa semana queda completa con 32 horas facturables y 8 de vacaciones, y solo ves lo que de verdad falta.
Pasa una línea al siguiente día laborable, copia una semana entera o empieza un mes nuevo a partir de una semana anterior. Las semanas se parecen; no tienes por qué teclearlas cada vez.
El trabajo facturable va vinculado a una tarifa y a un tipo de IVA. Las vacaciones, las bajas o la formación cuentan en tus horas, pero nunca acaban en una factura.
Por proyecto ves las horas trabajadas junto a lo facturado, y lo que rinde una hora facturable en ese proyecto.
Si hay personas trabajando para tus clientes, cada una recibe su propio acceso, que solo sirve para registrar horas. Solo ve sus propios meses y partes: ni la contabilidad, ni las facturas, ni las horas de un compañero. La facturación sigue en tus manos. Si trabajan para el mismo cliente, sus horas se juntan en una sola factura, indicando en cada línea quién hizo el trabajo. Las tres primeras personas están incluidas en el precio.
¿En tu empresa no son consultores sino cocineros o instaladores? Entonces BonDepot también los llama así.
Guardado cifrado, con una huella digital. Así puedes demostrar después que facturaste sobre exactamente este documento y que no se ha modificado.
Mientras nadie haya revisado las horas leídas, BonDepot se niega a facturarlas. Ninguna hora pasa del papel a la factura sin que una persona la haya visto.
La lectura la hace un proveedor europeo de IA sobre infraestructura europea. Un parte de horas con tu nombre y el de tu cliente no sale de la UE.
30 días, todas las funciones, sin datos de pago.